Cortados de mandarina y avellana SIN GLUTEN
La receta que traigo hoy nació de la necesidad de buscar dulces sin gluten, pero conservando el buen sabor y clase. Durante varios años tuve una pequeña pastelería en la que se podía tomar café y degustar las elaboraciones. Es curiosa esa sensación de satisfacción al pintar sonrisas a través de la pastelería. Y, gracias a aquel pequeño local, el público me fue pidiendo dulces sin gluten…sin azúcar…y, poco a poco, fui añadiendo nuevas recetas a mi libro de recetas.
Esta tarta de mandarina y avellana es muy sencilla, verás cómo la combinación de los cítricos con los frutos secos es sencillamente fantástica. Yo le añadí una crema de chocolate por encima pero la puedes comer sola, si lo prefieres. Hoy en día es posible encontrar en las fruterías de todo durante todo el año, pero te recomiendo hacer esta receta en temporada para lograr el máximo sabor.
Es importante tener en cuenta que, al no llevar harina, esta tarta tiende a tener problemas a la hora de crecer pero, si sigues mis pasos y tienes paciencia, el resultado bien merece la pena ☺
categoría
Tartas y cakes
porciones
12
tiempo
1 hora
sin gluten
dificultad
Fácil
Lista de la compra:
Para la tarta:
- 2 mandarinas
- medianas
- 6 huevos
- 250 gr. Azúcar
- 250 gr. Avellana molida
- 1 cucharadita levadura en polvo
Para cubrir y decorar:
- 300 gr. Chocolate
- negro para fundir
- 300 gr. Nata
- 30 gr. Mantequilla
- Avellanas picadas
- Gajos de mandarina
Elaboración de la tarta:
- Cocemos en un cazo con agua las 2 mandarinas durante ½ hora, tiramos el agua de la cocción y volvemos a cocer media hora más. Sacamos las mandarinas y las dejamos enfriar bien.
- Moler las avellanas con ayuda de una picadora o robot de cocina, hasta obtener una harina de avellanas. Reservar.
- Añadimos la levadura a las avellanas.
- Una vez enfriadas, cortamos las mandarinas por la mitad, con la piel, y sacamos los pipos. Meterlas en el vaso batidor y hacerlas puré. Reservar.
- Separamos las claras de las yemas de los huevos y batimos a punto de nieve muy firme las claras.
- Batimos en otro bol las yemas con el azúcar, hasta que cambie de color, esté lleno de aire y el azúcar se haya disuelto.
- Añadimos a las yemas con una lengua pastelera las mandarinas hasta que se forme una masa homogénea.
- Ahora lo mezclaremos con las claras con mucho cuidado, para no perder volumen.
- Por último, añadir poco a poco con movimiento envolvente la harina de avellana hasta que se incorpore a la masa.
Hornear, rellenar, presentar y disfrutar:
- Precalentamos el horno a 170º, arriba y abajo (sin ventilador).
- Forramos un molde rectangular con papel vegetal y volcamos la masa.
- Horneamos durante 25 minutos, o hasta que pinchando un palillo éste salga limpio.
- Sacar del horno y dejar reposar en la bandeja unos 15 minutos. Después pasarla con el papel a una rejilla para terminar de enfriar.
Decoración:
- Preparamos la ganache de chocolate: en un bol ponemos el chocolate troceado. Por otra parte calentamos en un cazo la nata, solo hasta que comience a hervir. Retiramos enseguida y volcamos la nata sobre el chocolate.
- Esperamos 2 minutos y empezamos a moverlo con ayuda de una espátula o varilla hasta que se funda el chocolate. Por último, añadiremos la mantequilla para dar brillo a la crema. Reservar en frío (nevera) durante 20-30 minutos.
- Disponemos la crema de chocolate en un vaso y lo batimos con la batidora, hasta conseguir una textura similar a la mayonesa.
- Cortamos la tarta en porciones y preparamos la decoración (opcional).
- Ahora solo nos falta decorar con avellana troceada y gajos de mandarina y degustar. ¡ A disfrutarla!☺
Mis dulces trucos:
- No abras el horno hasta que veas que la tarta esté prácticamente lista, ya que tiende a bajar por el centro.
- Podemos extender la crema con una espátula o decorarla con una manga pastelera. También puedes rellenar otras tartas con esta ganache.
- Siguiendo los pasos de mi receta seguro que te saldrá de rechupete. Y, si te apetece, compártelos en tus redes sociales y etiquétame, ¡me encantará verlos!