Pan saludable- sin amasar
Para este pan no necesitas ninguna máquina, como batidora o amasadora, porque la masa de este pan saludable no se amasa: solo tendrás que mezclar los ingredientes y dejar reposar hasta que eleve duplicando su tamaño. Te sorprenderá lo fácil que es hacer un pan saludable en casa, y si crees que te va a salir “pesado” de ninguna manera, es un pan esponjoso y buenísimo. ¿Delantal y a la cocina?
categoría
Pan y salados
porciones
2-3 panes
tiempo
con reposo 3 horas
dificultad
Fácil
Lista de la compra:
- 420 gr de harina de trigo (3 tazas) y un poco más para formar los panes
- 375 gr harina de espelta integral (3 tazas)
- 1 cucharada azúcar blanco
- 1 cucharada sal fina
- 1 cucharada levadura seca de panadería
- ⅓ vaso de aceite de oliva (puede ser girasol)
- 720 ml agua templada (3 tazas)
Modo de preparación:
- En un bol grande mezcla las harinas con el azúcar y la sal. Añade la levadura y vuelve a mezclar.
- A la mezcla seca, agrega el aceite y el agua (no pongas toda el agua, es mejor agregarla poco a poco) y con la ayuda de una espátula lo remueves solo hasta conseguir una masa homogénea, húmeda y un poco pegajosa. El pan saldrá muy jugoso.
- Tapa con un film transparente el bol y ponle por encima una toalla, déjala descansar y elevar en un sitio cálido una hora y media aproximadamente.
- En la mesa de trabajo, esparce media taza de harina (de trigo o espelta).
- Unta bien con aceite los moldes (si son de 25 cm usa 2) y enharina.
- Saca la masa con ayuda de una cuchara grande o espátula a la mesa. En mi caso, la masa salió muy húmeda y costó moldear, así que tuve que añadir algo más de harina para poder formar los panes. Enharina tus manos y une la masa con la harina que hay encima de la mesa. Forma una bola (si falta añade más harina). Divide la masa en dos (en mi caso 3 por ser moldes más pequeños) partes iguales.
- En un plato grande y llano esparce las semillas de forma uniforme.
- Forma cada parte de la masa primero en una bola y moldea un pan.
- Pincela con agua la parte superior del pan y con mucho cuidado lo vuelcas en el plato de las semillas (puedes enharinarte las manos un poco antes).
- Con el pan boca abajo pincela la parte superior del pan con agua y le das la vuelta, para rebozarlo de semillas por todos los lados y con sumo cuidado pásalo al molde.
- Tapa con la toalla de nuevo y deja que descanse y eleve de nuevo durante unos 30-35 minutos. Mientras tanto calienta tu horno a 200º grados calor arriba y abajo (sin ventilador).
- Hornea el pan 40 minutos aproximadamente, hasta que esté dorado. Sácalo y deja que se enfríe encima de una rejilla unos 20-25 minutos. Después los vuelcas y sacas de los moldes. Ahora solo te queda prepararte una buena merienda o desayuno y disfrutar.
Mis dulces trucos:
- Este pan tiene mucha humedad y te aguantara unos días en casa, pero si quieres hacer más cantidad puedes dejarlo enfriar por completo, cortar en rodajas y congelar en bolsas con vacío.
- Las semillas dan mucho juego así que juega a variar: semillas de calabaza, nueces picadas o copos de avena,… En fin, la imaginación no tiene límites 😉
- Yo lo hice en estos moldes de un solo uso pero puedes usar otro tipo de moldes o formas, eso sí, como es un pan muy suave necesitará del apoyo de un molde para el horneado.
- Siguiendo los pasos de mi receta seguro que te saldrán perfectos. Y, si te apetece, compártelos en tus redes sociales y etiquétame, ¡me encantará verlos!
Gracias por hornear conmigo