Guía para hacer la mejor mermelada casera
Hacer mermelada en casa es maravilloso. Puedes hacerla con fruta de temporada, o con fruta madura que te sobró. Es una elaboración divertida y fácil, y lo más importante: tus elaboraciones serán siempre mucho más ricas y naturales, que en el caso de una mermelada comprada.
A mi personalmente me gusta mucho mezclar sabores y experimentar, ya que el mundo de la fruta y la verdura es muy amplio. Así que te animo a que pruebes tu también y sorprendas a los tuyos con unas mermeladas que arrasarán con todo el pan que haya en casa 😉
El paso a paso
CONSEJOS PARA LA PREPARACIÓN DE MERMELADA
- Antes de nada vamos a ver las diferencias entre la mermelada y la confitura. En las mermeladas podrás encontrar la fruta troceada, en puré o entera, por lo que es común encontrar dentro trozos de fruta. En cambio, la confitura suele ser más gelatinosa y no con trozos porque suele hacerse con el zumo de la fruta, en vez de la pulpa.
- Es recomendable usar fruta de temporada y madura. Además de que la encontrarás más barata, es cuando está en su mejor momento y tiene más azúcares. Se puede usar casi cualquier fruta y también algunas verduras (tomates, pimientos, etc.), sólo has de asegurarte de que no estén dañadas.
- Puedes emplear en la elaboración cualquier tipo de azúcar: blanco, moreno, panela o fructosa. También puedes sustituir la mitad del azúcar por miel.
- Las cantidades y pesos son importantes, si no quieres que te salga sopa de fruta. La regla más común es que la relación ha de ser 1:1, es decir, el mismo peso de fruta que de azúcar. Pero… yo personalmente no lo hago así, es preferible poner menos cantidad de azúcar para no empalagar. Antes de la cocción, es importante dejar reposar la fruta con el azúcar en la olla varias horas, incluso toda la noche, para evitar que se queme el azúcar.
- Prepara la mermelada usando una olla con fondo grueso. No uses nunca ollas de cobre o hierro, éstas pueden producir reacciones adversas con la acidez de la fruta.
- Dato importante: Lo que hace que tus mermeladas queden con una textura untuosa perfecta es la pectina de la fruta y no todas las frutas la tienen. Así que puedes añadir pectina (o agar-agar, unos 6-8 gr por cada kilo de elaboración, es decir, por cada kilo de mezcla de fruta y azúcar). El agar-agar se añade cuando la mezcla está hirviendo. Otra opción es usar los restantes de las manzanas y las peras (sus huesos y su piel), que contienen mucha pectina, y ponerlos en un atadillo de tela dentro de la cocción, sacándolos al final. O, si lo prefieres, también puedes añadir la cáscara de un limón durante la cocción y retirarlo igualmente.
- Diviértete probando y experimentando con los sabores, añadiendo a tus mermeladas especias como: canela, vainilla o clavo. Incluso en algunas ocasiones una chispa de licor las enriquece mucho.
- Por último, el zumo de limón se añade al final de cocción (2 cucharadas soperas de zumo por cada kilo de fruta). Este paso ayuda a que el azúcar no se cristalice con el tiempo.
- Para saber si tu mermelada está lista, te doy un truco final: pon una pequeña cantidad en un plato pequeño y frío e inclínalo. Intenta pintar una raya con el dedo en el centro al cabo de unos minutos. Si está espesa, la mermelada está lista.

MERMELADA DE FRESA Y MANZANA CASERA
Ingredientes:
- 1 Kg de fresas
- 2 manzanas
- 450 gr azúcar
- Zumo de 1 limón
Modo de preparación:
Corta la fruta en trozos y la pones en una olla intercalando capas de fruta con capas de azúcar. Déjala macerar tapada toda la noche. Yo añadí también los corazones de las manzanas para espesar.
Al día siguiente, pon la olla al fuego. Cuando rompa a hervir, si sale un poco de espuma en la superficie, retirala con la ayuda de una espumadera o cuchara.
Remueve la mermelada de vez en cuando y déjala cocer y espesar poco a poco (30-40 minutos aproximadamente). Ahora añade el zumo de limón y remueve un poco más.
Haz la prueba para ver si ha espesado lo suficiente y envasa tal y como te indico en mi guía.
Siguiendo los pasos de esta guía, no habrá fruta o verdura madura que se te resista. Tus desayunos y meriendas pasarán a tener un toque muy dulce y personal y… por si esto fuera poco, también puedes usar tus mermeladas para añadirla a otras elaboraciones! Estoy convencida de que no querrás volver a comprar mermelada y seguro que te saldrá perfecta. Así que, si te apetece, puedes compartir en tus redes sociales tu propia mermelada casera y no olvides etiquetarme, ¡me encantará ver cómo te ha salido!
CONSEJOS PARA CONSERVAR MERMELADAS CASERAS:
- Para que tus mermeladas tengan una larga vida, es importante que las envases bien. Usa siempre tarros de cristal limpios con un cierre bueno, al ser posible nuevos, y si son reciclados que no estén dañados.
- Lávalos muy bien en agua caliente y jabón, y asegúrate de enjuagarlos muy muy bien. Sécalos a conciencia, tanto las tapas como los tarros.
- Y bien, ahora viene el gran truco para desinfectar tus tarros. Hace años conocí a mi amiga Marisan, que vivió muchos años en Inglaterra, y ella me enseñó este fantástico truco que, además de ser 100% natural, funciona de maravilla. Una vez que la mermelada esté lista, déjala a fuego muy lento. Pon en el primer tarro un chorrito de ginebra o brandy o cualquier bebida alcohólica que tengas en casa, pero que tenga bastante graduación de alcohol.
- Ciérralo con la tapa y agita el tarro con fuerza. Ahora pasa el alcohol al siguiente tarro y al primero lo rellenas con cuidado con la mermelada hasta arriba y lo cierras rápidamente. Cuida siempre de no quemarte y que los bordes estén limpios antes de cerrar, para que no se pegue la tapa.
- Una vez hayas repetido este proceso con todos los tarros, ponlos boca abajo encima de la encimera, hasta que estén completamente fríos.
- Te recomiendo siempre ponerles una etiqueta donde indiques el sabor y la fecha de envasado.
- Siguiendo los pasos y consejos te saldrá perfecto. Y, si te apetece, compártelos en tus redes sociales y etiquétame, ¡me encantará verlos!